Amor a quemarropa (1993)

                                              amor a quemarropa

Amor a quemarropa (1993) de Tony Scott es un thriller y una comedia romántica de acción basada en un solitario joven que trabaja en una tienda de cómics y que un día conoce en el cine a una joven prostituta con la que se casa, comenzando entonces una serie de problemas que desencadenarán en un arrebatador final. Dirigida con un ritmo vigoroso y con un estilo aventurero de riesgo con drogas y mafias que absorbe al espectador, es una obra que mantiene al público pegado al asiento con su vibrante historia y bien trabajado guion que va mejorando a medida que avanza el film, logrando una película recordable por lo que ofrece y por la gran cantidad de caras conocidas que trabajan en ella, concluyendo uno de los films más mencionables en su categoría de la década de los 90.

La fotografía hace gran uso de los claroscuros en una labor repleta de detalles violentos y estéticamente bien trabajados que logran una tarea portentosa y excitante para el espectador. La música es variada gracias a sus ritmos y melodías de Hans Zimmer que pasan de bailables a emotivas según el momento de la acción en un magnífico acompañamiento musical que estimula. Los planos y movimientos de cámara consuman una labor técnica dinámica que exprime lo mejor de la acción y las interpretaciones mediante el uso de los generales, seguimiento, primeros y primerísimos planos, plano-contraplanos, reconocimiento y steadycam bien elaborada para aumentar la emoción en la acción.

Las actuaciones son auténticas y convincentes en un gran elenco actoral. Como protagonistas Christian Slater está genuino en un personaje inocente que juega a ser un tipo duro, Patricia Arquette está sensual y atractiva en una aparentemente sensible mujer y Dennis Hopper está deslumbrante en uno de los mejores cara a cara con Christopher Walken que se recuerdan en el cine moderno, siendo contundentes y admirables los acompañamientos de Gary Oldman, James Gandolfini, Brad Pitt, Val Kilmer, Michael Rapaport, Samuel L. Jackson, Chris Penn y Tom Sizemore entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones variados según el personaje que pasan de informales a policías y gánster en una buena labor que junto con los decorados te transportan. Cabe destacar también, los efectos visuales que enardecen la sangre y la violencia en las escenas clave.

El guion, escrito por Quentin Tarantino, va de menos a más hasta llegar a un final apasionante y violento que se recuerda eficazmente gracias a los detalles fílmicos y giros argumentales que suele imprimir Tarantino a sus guiones, logrando una historia penetrante y provocadora que con agresividad lleva a cabo una historia bien trabajada, finalizando así un film que brilla por su estupendo guion y enormes interpretaciones de caras conocidas. Esto se lleva a cabo con una narrativa con voz en off al principio, siendo el resto expresivo y bien trabajado como es normal en el inconfundible trabajo del guionista. Cabe destacar también, el montaje lineal y acompasado que exprime gran historia en dos horas de talento cinematográfico.

En definitiva, la considero una obra inolvidable e indispensable en el cine de los 90 que tiene el aliciente de estar escrita por el mejor Quentin Tarantino y mostrar una trama que va calentándose hasta llegar a un final violento y arrebatador que perdura eficazmente en la memoria del espectador. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, efectos, planos, movimientos de cámara, vestuarios, caracterizaciones y narrativa que convierten a Amor a quemarropa, en un magnífico film que ofrece todo lo necesario para apasionar al público.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 8 SOBRE 10

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