Cuento de verano (1996)

                                            cuento de verano

Cuento de verano (1996) de Éric Rohmer es un drama romántico basado en un joven que llega en vacaciones a la playa y espera allí a la que él considera su novia, y mientras espera conoce a una camarera con la que hace amistad y otra amiga de esta con la que pasa unos días. Dirigida con un ritmo tranquilo y con el estilo reconocible y particular del director, es una obra hermosa que como es habitual en Rohmer explora las relaciones humanas, en este caso entre un joven que espera a su pareja y una camarera extrovertida que ve la vida con optimismo, concluyendo otro bello film del director que cautivará a los incondicionales de este y seguidores de dramas sinceros basados en interpretaciones naturales y profundas conversaciones.

La fotografía es lumínica y evocadora al lugar gracias a unas imágenes naturales y bien cuidadas estéticamente al estilo del director, logrando una labor bella y agraciada que es idónea en lo que ofrece. La música es escasa y solo es usada en determinadas escenas como es habitual en los films del conocido cineasta francés, predominando en ocasiones los sonidos de guitarras compuestos por el protagonista. Los planos y movimientos de cámara consuman una labor particular del director mediante el uso de los generales, seguimiento, subjetivos, steadycam, plano-contraplanos, avanti, retroceso y cámara en mano que sacan lo mejor de las interpretaciones y su entorno.

Las actuaciones son naturales y creíbles. Como protagonistas Melvil Poupaud está irreprochable como joven inseguro e indeciso y Amanda Langlet está sensual y extrovertida en su labor, siendo acertados los acompañamientos de Aurélia Nolin, Gwenaëlle Simon y Aimé Lefévre entre otros. Para estos emplea la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugestivos del personaje en su edad y forma de ser, predominando lo informal en una oportuna labor que junto con los exteriores te transportan al lugar.

El guion, escrito por el director, de nuevo habla a voces del estilo propio y reconocible de Éric Rohmer con su trama de relaciones humanas entre jóvenes, en esta ocasión para mostrar a uno que espera a su novia que llegue de viaje de España, conociendo mientras tanto en sus vacaciones de verano a una chica camarera con la que llega a tener una buena amistad y a una amiga de esta, finalizando así uno de los films más destacables del director. Esto se lleva a cabo con una narrativa profunda e insinuante que con tono sugerente y en ocasiones desesperanzado deja clara la intención de cada protagonista en una impoluta y equilibrada tarea que una vez más es de lo mejor del film. Cabe señalar también, el montaje lineal y seguido que está dividido en capítulos por días que van pasando en las vacaciones.

Concluyendo, la considero una obra imperecedera e imprescindible en la filmografía de Éric Rohmer y de su estilo de cine inconfundible que cala en todos sus admiradores y en los que busquen dramas sencillos basados en las relaciones humanas y terrenales sin ningún tipo de añadidura artificial. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, montaje, planos y narrativa que vuelven a Cuentos de verano, en uno de los mejores films del director que gustará a todos sus seguidores e incondicionales.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 8 SOBRE 10

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 8.0/10 (1 vote cast)
Cuento de verano (1996), 8.0 out of 10 based on 1 rating

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *