Elisa, vida mía (1977)

elisa, vida mía

Elisa, vida mía (1977) de Carlos Saura, es un drama basado en una mujer que visita junto con su hermana y el marido de esta a su padre después de 20 años, una vez allí decide quedarse durante una temporada para conocerse mejor a sí misma y también a su casi desconocido padre. Dirigida con un ritmo mayestático y con un estilo intimista y personal que gusta ver, es una obra particular en su modo de presentar a sus personajes y unirlos poco a poco a través de conversaciones pendientes después de tantos años por una separación por parte del padre, logrando cautivar a los amantes de los buenos y personales dramas que calan con mucha naturalidad hasta en el espectador exigente para dejar una estela de un film a tener en cuenta dentro de las mejores películas del director.

La fotografía es lumínica y naturista en su presentación del medio, presentando también a la familia mediante fotografías reales como ya realizó el director en otros de sus films, haciendo gran uso de los claroscuros y de los exteriores para transportar al espectador. La música es clásica y melódica  con el uso del piano y melancólicos sonidos llenos de tristeza que son usados en escasas escenas, logrando un bello y tranquilizador acompañamiento musical que agrada escuchar. Los planos y movimientos de cámara consuman una labor técnica particular y característica del director mediante el uso de los subjetivos, avanti, retroceso, seguimiento, reconocimiento, cámara en mano, plano-contraplanos, generales, detalles y panorámicos que sacan lo mejor de las interpretaciones y su entorno.

Las actuaciones son magníficas y muy creíbles. Como protagonistas Fernando Rey está soberbio en un gran papel como es habitual en él y Geraldine Chaplin está intachable y convincente, cumpliendo ambos notablemente con su labor de padre e hija, siendo acertados también los acompañamientos de Isabel Mestres, Norman Briski, Joaquin Hinojosa y Ana Torrent. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones variados según el momento, pasando de humildes e informales por un lado a más elegantes por otro dentro de la imaginación de la hija en un correcto trabajo que junto con los exteriores te transportan in situ.

El guion, escrito por el director, muestra una historia sencilla que se basa en las confidencias personales de un hombre y su hija que recuerdan los 20 años de separación que tuvieron a través de vivencias pasadas por ambos, surgiendo una amistad profunda y sincera entre ellos que es confortante y atractiva de descubrir por el público, finalizando uno de los mejores films del director. Esto se lleva a cabo con una narrativa con voz en off afable y explicativa que muestra con tono impoluto el pesimismo de la protagonista, siendo el resto natural y nostálgico para acompañar el film con profundidad y acierto. Cabe destacar también, el montaje lineal y seguido que se toma su tiempo para exponer a sus personajes e historia y con algunos flash-back recordatorios o imaginativos para transportar al espectador a la mente de la protagonista.

Para finalizar, la considero una obra esencial e inolvidable del género y del director que mantiene con mucho estilo al espectador pegado al asiento aun siendo una trama sencilla, ya que es muy personal para calar hasta en los cinéfilos más exigentes. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, planos, movimientos de cámara y narrativa que hacen de Elisa, vida mía, un film intimista y bien construido para satisfacer a los buscadores de dramas personales y con sello propio del director.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 8 SOBRE 10

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 8.0/10 (1 vote cast)
Elisa, vida mía (1977), 8.0 out of 10 based on 1 rating

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *