Esta tierra es mía (1943)

                                           esta tierra es mía

Esta tierra es mía (1943) de Jean Renoir es un drama basado en la segunda guerra mundial en el que un profesor cobarde es condenado por un crimen que no comete. Dirigida con un ritmo más bien tranquilo y con un estilo directo y reivindicativo de la libertad en plena segunda guerra mundial, es una obra arrolladora y patriótica que claramente hace llamamiento a la lucha contra el nazismo en unos momentos históricos duros para apasionar a los amantes del género clásico, concluyendo un film soberbio y lleno de mensajes para deleitar a todos llegando al corazón por la impotencia que produce la represión militar.

La fotografía en blanco y negro es sugestiva y bella en sus imágenes evocadoras que conmueven y logran un trabaja cautivador, ya que está cuidada al más mínimo detalle. La música es estimulante y enardecedora en los momentos claves y emotiva y melódica en el resto para aumentar el dramatismo, haciendo también gran uso de los sonidos de explosiones en una labor que obtuvo el oscar en su categoría. Los planos y movimientos de cámara consuman una enorme labor técnica mediante el uso de los detalles, generales, plano-contraplanos, seguimiento, reconocimiento y primeros planos en una sobria tarea clásica que se disfruta al ver.

Las actuaciones son profundas y magníficas. Como protagonistas Charles Laughton está irreprochable en un personaje cobarde que se va desarrollando a medida que avanza el film, Maureen O´Hara está sensible y susceptible en un certero papel y George Sanders está deslumbrante en su línea habitual, siendo notables los acompañamientos de Walter Slezak, Kent Smith, Una O’Connor y Philip Merivale entre otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones elegantes por un lado y carentes por otro según el personaje y también de militares en una certera labor que junto con los decorados y exteriores te transportan in situ.

El guion, escrito por el director junto con Dudley Nichols, es hermoso y reivindicativo de la libertad a través de unos hechos mostrados y la retórica del protagonista para dejar patente que cuando la cuerda se tensa, una persona puede estar del lado bueno o malo con la única intención de no recibir daño a sí mismo o a sus amigos y familiares, finalizando un gran film que llega al espectador sinceramente y que está construido con corazón y cabeza para dejar mella en el público con el aliciente además, de estar realizada en plena segunda guerra mundial. Esto se lleva a cabo con una narrativa clásica y educada con tono afable que es expresiva y sugerente según la nacionalidad del personaje en un impecable trabajo lleno de esperanza. Cabe señalar también, el montaje lineal y seguido que se toma su tiempo en exponer su trama pero que no se hace largo en absoluto.

Para finalizar, la considero una obra inolvidable e indispensable dentro de los dramas basados en la segunda guerra mundial, ya que está repleta de mensajes hacia la libertad y la integridad de los ciudadanos en tiempos de guerra para mantener intacto la moral del pueblo, concluyendo con ello un gran film que es difícil de olvidar tras su visionado. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, montaje, planos, movimientos de cámara, vestuarios y narrativa que convierten a Esta tierra es mía, en un film magistral y con mensajes de retórica para dar al pueblo esperanza en tiempos de guerra.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 9 SOBRE 10

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