Mentiroso compulsivo (1997)

                                          mentiroso compulsivo

Mentiroso compulsivo (1997) de Tom Shadyac es una comedia basada en un mentiroso abogado que debido al deseo de su hijo en el día de su cumpleaños, pierde la habilidad de mentir durante un día completo en el que además tiene un importante juicio. Dirigida con un ritmo vertiginoso y con un estilo totalmente cómico en el que no se da un respiro al espectador, es una obra divertida de principio a fin gracias al mejor Jim Carrey de los 90 que mueca tras mueca y comentario tras comentario deja al público extasiado de tanto reír, ya que tan solo él es capaz de sacar las risas a toda clase de públicos, de esos que tan solo buscan humor aunque su trama carezca de peso.

La fotografía es lumínica y evocadora en una labor estéticamente bien trabajada y vistosa que divierte al público gracias a sus portentosas imágenes estimulantes que agradan ver y cumplen ampliamente con su cometido. La música es melódica y rítmica en sus encantadoras canciones que estimulan o tranquilizan al público según el momento de la acción, cumpliendo con una simpática tarea sutil y notable que acompaña notablemente el film. Los planos y movimientos de cámara consuman una estupenda labor técnica mediante el uso de los detalles, subjetivos, seguimiento, travellings, avanti, retroceso, primeros y primerísimos planos, cámara en mano, tercera persona, steadycam, circulares, generales y plano-contraplanos bien elaborados que exprimen lo mejor de las interpretaciones y la acción de estos.

Las actuaciones son carismáticas y contundentes. Como protagonista absoluto Jim Carrey está genuino y auténtico en su línea habitual en uno de sus más cómicos papeles, siendo aceptables los acompañamientos de Maura Tierney, Jennifer Tilly, Cary Elwes, Swoosie Kurtz, Amanda Donohoe, Justin Cooper y Anne Haney. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones elegantes pero sin exagerar típicos de abogados y todo lo que rodea a los juicios en una correcta labor que junto con los decorados cumplen bien con su cometido.

El guion, escrito por Paul Guay y Stephen Mazur, no es que esté muy trabajado y se centra más bien en preparar un sketch tras otro y una burla tras otra con la excusa del juicio sobre un divorcio en el que el protagonista es el abogado defensor de una mujer infiel que pide la mitad de la fortuna de su ex marido, concluyendo con esa premisa un gracioso film que cumple notablemente con su cometido para hacer reír al público. Esto se lleva a cabo con una narrativa expresiva y desde luego efusiva que es de lo más sugerente y disparatada en sus diálogos espontáneas e ingeniosos al más puro estilo que sacará las risas de toda la familia. Cabe señalar también, el montaje rítmico y acompasado que mete buena historia en apenas 90 minutos y que pasa en un santiamén.

Para finalizar, la considero una obra divertida y esencial en las comedias de los 90 que gusta ver y que muestra al mejor Jim Carrey para hacer reír a toda clase de públicos con sus caras y comentarios afilados y sarcásticos que saca la risa a cualquiera aunque no se le puede pedir a la trama gran cosa. Recomendable por su dirección, actuaciones, fotografía, música, montaje, movimientos de cámara, vestuarios, narrativa y diálogos que hacen de Mentiroso compulsivo, un film jocoso que merece la pena ser visto por toda clase de públicos.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 7 SOBRE 10

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 7.0/10 (1 vote cast)
Mentiroso compulsivo (1997), 7.0 out of 10 based on 1 rating

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *