Silencio (2016)

silencio

Con Silencio, Martin Scorsese vuelve a la temática religiosa cristina como ya hizo en su momento con La última tentación de Cristo. Y lo hace, de nuevo, incitando al público al ofrecerle un producto distinto que no va por los ramales habituales que suele tomar la fe en el cristianismo en el cine, ya que igual que hizo con el citado film protagonizado por Willem Dafoe en 1988, propone un relato provocador y cruel que no sería bien visto o admitido por la misma iglesia, aunque sus personajes lleven al extremo su pasión y creencia por Cristo.

Su historia se sitúa en el siglo XVII, donde dos jesuitas portugueses (Andrew Garfield y Adam Driver) viajan al Japón feudal para buscar al padre Ferreira (Liam Neeson), su mentor y maestro del que no saben nada desde que hace tiempo perdieron su pista en dicho país. Una vez allí, y con la ayuda de un peculiar Japonés, descubren que el cristianismo, aunque a pequeña escala, está bien arraigado en un país que castiga duramente a quien profese dicha religión, y más aún, a los que lleven allí la palabra de Cristo, en contra de su creencia y Buda.

En cuanto al guion, escrito por el mismo director junto con Jay Cocks, y basado en la novela de Shusaku Endo, conforma un drama psicológico que somete al espectador a una prueba de fe, llevando al límite su fuerza y poniendo a prueba su creencia en Dios, ya que muestra a los cristianos como mártires de la fe y a los sacerdotes como si fueran el mismísimo Jesús, aunque más terrenales y con fallos humanos cuando dudan de lo que hacen. Todo esto, es llevado a cabo con una narrativa pausada que utiliza la voz en off de sus protagonistas, destapando sus miedos e inquietudes, siendo el resto de la narración educada y correcta aunque a algunos les puede resultar pesada y lenta. En lo que se refiere a su metraje, eso sí, se excede de sobremanera y le sobran perfectamente 45 minutos para lo que ofrece el film.

En relación a los detalles técnicos, como era de esperar en una película de Scorsese, no dejan nada al azar. La fotografía está cuidada al más mínimo detalle, en especial en las escenas oscuras y con niebla, transportándote eficazmente al momento y lugar en cuestión, y más aún con el estupendo trabajo de decorados, maquillaje y vestuarios. Y la música, acompaña con sutileza las escenas claves en los momentos oportunos, casi sin darte cuenta para no restar protagonismo al drama.

En conclusión, con Silencio, Martin Scorsese, vuelve después de muchos años a tocar la temática cristiana, y regresa para provocar al espectador con una historia de lo más controvertida que sitúa a los cristianos japoneses, y en especial a los sacerdotes que promulgaban la palabra de Dios en países lejanos, como hombres terrenales, mostrándolos como personas de una fuerte convicción cristiana, pero también con dudas y errores como cualquier humano. Deja además, lo mejor para el final, la contestación a las dudas que surgen en el público a lo largo del drama, por lo que no dejará a nadie indiferente. Logra con ello un notable film, aunque cabe mencionar que no es apto para aquellos que detesten un cine lento y de largo metraje que no se tome la más mínima prisa en ser expuesto, y que además, se esmera en estirar las escenas menos trascendentes para desesperación de los cinéfilos más impacientes. Por lo que, piénsatelo bien antes de ver Silencio, porque si eres de los mencionados espectadores, se te harán interminables sus casi 3 horas de duración.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 7 SOBRE 10

VN:F [1.9.22_1171]
Rating: 7.0/10 (1 vote cast)
Silencio (2016), 7.0 out of 10 based on 1 rating

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *