Whiplash (2014)

whiplash

Whiplash de Damien Chazelle es un drama musical de cine independiente norteamericano basado en un joven batería que se obsesiona por triunfar dentro del mejor conjunto de jazz del conservatorio. Dirigida con un ritmo vigoroso y con un estilo singular y diferente que expone la vida profesional de un joven batería, es una obra muy incitadora para el público al mostrar a un director de orquesta duro y cruel que juega con sus músicos con la excusa de sacar lo mejor de ellos, concluyendo con esa premisa un film arriesgado en lo que se propone y desde luego muy efectivo en su modo de tocar la fibra sensible del espectador, ofreciendo una idea innovadora y digna de ser descubierta. 

La fotografía es típica de cine independiente, siendo por tanto evocadora y algo informal en un trabajo estéticamente impactante y desde luego desconcertante para el público buscador de nuevas experiencias. La música es rítmica y espectacular en sus sonidos y percusiones sensacionales que estimulan al público durante todo el film, cumpliendo ampliamente con una labor excitante que turba al espectador en los momentos oportunos. Los planos y movimientos de cámara consuman un buen trabajo técnico mediante el uso de la cámara en mano, seguimiento, primeros y primerísimos planos, avanti, retroceso, reconocimiento y subjetivos que sacan lo mejor de las interpretaciones. 

Las actuaciones son naturales y muy creíbles. Como protagonistas Miles Teller está irreprochable en un profundo papel y J.K. Simmons está remarcable en un personaje detestable, cumpliendo con un impecable papel, siendo notables los acompañamientos de Melissa Benoist, Paul Reiser, Austin Stowell y Jayson Blair entre otros. La dirección artística emplea para estos unos vestuarios variados y apropiados según el personaje y unos decorados oportunos que te transportan eficazmente a la trama. 

El guion, escrito por el director, es enrevesado en lo que se propone y desde luego provocador al hacer al público testigo de las desdichas de un joven músico ambicioso que sufre los malos tratos psicológicos de su director de orquesta, concluyendo un film distinto y absorbente para todos los cinéfilos exigentes que siempre buscan algo nuevo en sus visionados. Esto se lleva a cabo con una narrativa insidiosa y malvada que a base de mucha expresividad deja clara la difícil personalidad de los protagonistas, en especial del director de orquesta que parece más bien ser un sargento de los marines americanos. 

En definitiva, la considero una obra incitadora y portentosa en lo que se propone, que es machacar al público con una trama implacable que se basa en un joven que quiere llegar a ser un gran batería de jazz a toda costa, aunque para ello tenga que trabajar con un director de orquesta malvado y duro de roer en todos los sentidos. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, planos, movimientos de cámara y narrativa que hacen de Whiplash, un film diferente y notable para los que busquen un cine exigente y de nuevas experiencias.

PUNTUACIÓN DEL CINE DE RAMÓN 8 SOBRE 10

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